En el cristianismo no existe una figura específica asociada con la muerte. En diversas tradiciones bíblicas, el arcángel Miguel y el arcángel Gabriel actúan como guías de las almas entre el mundo terrenal y el celestial, pero su simbología trasciende el concepto del ángel de la muerte.
Como ángel, Azrael no está sujeto a las leyes de la física y puede existir en múltiples formas simultáneamente. Azrael es el guardián funerario del luto sagrado y comanda una legión de ángeles menores llamados psicopompos que lo asisten en sus funciones sagradas ceremoniales y funerarias.
El Viruelo, el psicópata y sus secuaces posmodernos, peones manipulados y masones de grado medio se han metido en un Ungrund del que nunca encontrarán salida.
Un psicopompo es un guía de las almas de los muertos al inframundo. Esta palabra se usó originalmente como epíteto del dios griego Hermes.
La mente del malvado carente de conciencia en su huida hacia adelante todo él es turbación, confusión y desunión, que se revela en la fragilidad del cuerpo humano, llevando las enfermedades corporales y del alma a un fin mortal, es decir, llevando la enfermedad hasta mas allá de la muerte.
El Ungrund = abismo de Böhme
La tradición funeraria de Azrael dice que en los más malvados el miedo se desplaza hacia el espíritu sulfúrico, hacia la naturaleza, hacia el espíritu de la sal, hacia el azufre, el mercurio y la sal, propiedades que forman el fundamento y la naturaleza dentro del abismo primordial formando un todo+nada inseparable, Ungrund.
Friedrich Nietzsche, cayó en ese abismo por sus daños y maldades, en este caso a millones de almas.
“Hacerse hombre significa ser religioso”, Mircea Eliade.
Los que den falsos testimonios y renieguen de mi religión serán de mi amparo abandonados. Jesús. (Santa Isabel de Hungría)
Mientras más bondad concedemos a los que nos odian, más armas les damos para traicionarnos-Pierre Corneille-Cinna o la Clemencia de Augusto (1641)


No hay comentarios:
Publicar un comentario