Sus ideas eran adaptaciones de las ideas de otros: un pionero a través del mundo filosófico sin ser filósofo, deslumbrado por Hegel del que hace una adaptación del mundo a la manera de Engels, que sí sabía de filosofía...y por consiguiente si sabía de metafísica (*ver comentario de Marx sobre esta materia) como buen intelectual burgués que no tenía ni pajorela idea del mundo talmúdico. Malachi Martin si fue un genio erudito que dominaba el mundo teológico, filosofico y los entresijos de las versiones del primero y segundo Talmud y conocia perfectamente a Marx y toda su obra.
(* Un debate entre metafísicos es igual que una conversación entre borrachos)
El rabino Nathaniel Weil le tomó bastante bien la medida en su libro Racismo, no estoy muy seguro si era un libro o pertenece a la enciclopedia judia que escribió.
Ni Marx ni Engels eran auténticos internacionalistas escribe Wey., no creían en la igualdad de todas las razas y pueblos, se oponían a la lucha por la independencia nacional de las razas y pueblos que despreciaban, creían que los llamados pueblos bárbaros y ahistóricos no desempeñaban ningún papel en la historia y que no estaban destinados a desempeñar ningún papel en un futuro previsible y consideraban a estos pueblos como un obstáculo para el progreso.
Tales pueblos existen sólo para ser conquistados o para ser explotados por los países más desarrollados. Algunos de estos pueblos atrasados deben ser erradicados y barridos de la faz de la tierra.
El Mein Kampf es un cuento para párvulos en comparación de lo que rumiaban en la cabeza Marx y Engels.
Los seguidores actuales del marxismo no tienen ni idea de las opiniones racistas de su ídolo. Sorprendentemente, incluso los admiradores no blancos y no occidentales de Marx simplemente ignoran el desprecio con el que Marx veía a todos los pueblos y culturas no europeos.
“Hacerse hombre significa ser religioso”, Mircea Eliade.
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